Clásicos de la Cultura
ebook
(0)
Elementos de teología. Sobre la providencia, el destino y el mal
by Proclo De Atenas
Part of the Clásicos de la Cultura series
Proclo de Atenas, que regentó la Academia durante décadas en pleno siglo v d. C., representa la última granfigura de la filosofía griega pagana. Su extensa obra, que ha sobrevivido en buena parte, ha concitado, especialmente en los últimos tiempos, el interés y el trabajo de los historiadores por su carácter sistemático y por la enorme influencia que ejerció en la filosofía medieval, renacentista y moderna. Los idealistas alemanes la leyeron con asiduidad y reconocieron ampliamente su profundidad.
La presente edición ha sido concebida para remediar en alguna medida la escasa atención prestada en nuestra lengua al pensamiento de quien logró la versión definitiva de una filosofía de tanta relevancia histórica como el neoplatonismo. Para ello se ofrece una nueva traducción de los Elementos de teología, obra de gran impacto en la filosofía posterior por contener una versión originalísima de la metafísica antigua (en forma de definiciones y deducciones a imitación de los Elementos de Euclides, procedimiento expositivo que más tarde adoptaría Spinoza en su Ética).
A su vez, para que el lector pueda observar la aplicaciónde los principios filosóficos de Proclo en cuestiones éticas tan importantes, y tan debatidas siempre, como la libertad, la responsabilidad, la providencia divina y la existencia de los males en el mundo, se ofrece por primera vez en español la traducción de los Tres opúsculos.
ebook
(0)
De los delitos y de las penas
by Cesare Beccaria
Part of the Clásicos de la Cultura series
De la obra de Cesare Beccaria se ha escrito que «fermentó en las conciencias, renovó las instituciones y cambió las costumbres, hasta convertirse en patrimonio moral, inconsciente pero irrenunciable, de toda la humanidad». En ella, escrita con apenas veinticinco años, catalizó un buen conocimiento de las atrocidades del proceso penal de la época; una imaginación sensible y vigorosa capaz de conferir a la denuncia inéditas plasticidad y eficacia; la audacia intelectual necesaria para interrogarse por la legitimidad del estado de cosas, y la capacidad de trascenderlo en
la propuesta de alternativas.
Siendo así, se entiende que los capítulos nucleares del texto sean los dedicados a la tortura, «este infame crisol de la verdad», y a la pena de muerte, que es un acto de guerra de la nación contra un ciudadano. Beccaria nutrió su inspiración con ideas de autores como Montesquieu, Locke, Helvétius y Rousseau, pero es su mérito indiscutible haberlas integrado en un tratamiento articulado del sistema penal; fundado en la separación de poderes y en el principio de legalidad; con un proceso de orientación cognoscitiva dirigido a «la investigación indiferente del hecho», y con un régimen de penas presidido por las ideas de benignidad y de utilidad.
ebook
(0)
La esencia del cristianismo
by Ludwig Feuerbach
Part of the Clásicos de la Cultura series
De Ludwig Feuerbach (1804-1872) pudo escribir Søren Kierkegaard: «Es falso cuando la cristiandad actual dice que Feuerbach ataca al cristianismo. ¡No es verdad! Ataca a los cristianos, mostrando que su vida no se corresponde con la doctrina del cristianismo». El propio Feuerbach habla en el prólogo a La esencia del cristianismo de la finalidad «terapéutica» del libro. Más que la negación de la religión, lo que pretende es su purificación de repre-sentaciones en contradicción con el hombre y con las po-sibilidades del género humano en cuanto tal.
«Quien no sabe decir de mí sino que soy ateo, no sabe nada de mí. La cuestión de la existencia o no existencia de Dios, la contraposición de teísmo y ateísmo pertenece al siglo XVIIy XVIII, pero no al XIX. Yo niego a Dios. Esto quiere decir en mi caso: yo niego la negación del hombre [...] La cuestión del ser o no ser de Dios es en mi caso únicamente la cuestión del ser o no ser del hombre».
La lectura de La esencia del cristianismo es imprescindible para comprender la descendencia moderna de su autor. El influjo de esta obra, a cuya «fuerza liberadora» se re-firió F. Engels y cuya aportación, un claro precedente de la teoría de la «ideología», fue saludada con entusiasmo por K. Marx, se extendió también a pensadores como A. Schopenhauer o F. Nietzsche, y alcanzó a teólogos pos-teriores como K. Barth o R. Bultmann. En palabras de J. O. Osier, «estas distintas filiaciones hacen de Feuerbach un lugar central de nuestra buena o mala conciencia, esto es, de nuestra inconsciencia».
Showing 1 to 3 of 3 results