Rocío Quillahuaman nació en Lima, y diez años después se trasladó con su familia a Barcelona. Su primera experiencia al llegar fue la de que destripasen su peluche de Winnie the Pooh en el aeropuerto, en busca de droga. A partir de ahí tan solo le quedó acostumbrarse a vivir en un mundo profundamente racista y misógino, que no perdía una sola oportunidad de recordarle continuamente que, allá donde estuviese, estaba fuera de lugar. Marrón, su primer libro, son unas memorias rabiosas, a corazón abierto, en las que repasa los momentos más signi cativos de su infancia y adolescencia. Un viaje lleno de humor hacia la búsqueda de sí misma, y de un lugar (y las personas) que al fin pueda reconocer como casa.