La desaparición de un ser querido es una herida que nunca cierra. Pero ¿cuál es el verdadero significado de desaparecer en México? La búsqueda incansable, la lenta agonía, la incertidumbre, la destrucción familiar, el alcoholismo, el abandono y el dolor.
Los personajes de la novela Cobalto 43 (Nitro Press), de la escritora y periodista Beatriz de León, siguen este proceso ante la desaparición de Mateo, "un niño que no alcanzó a vivir, al que le gustaba el futbol y los caballos, y que siempre traía su sombrero". Eso es todo lo que su familia recuerda de él.
Explorando el género negro, la comunicóloga narra la historia de Sandra Dávalos, una reportera independiente que acude a la casa ubicada en Cobalto 43, tras enterarse que la policía ha encontrado el esqueleto de un niño.
La egresada del Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia del INBA construye la historia de Mateo a partir de la fuerza y la empatía de los personajes femeninos: la madre del niño, la periodista, la forense, las vecinas. "Nosotras ponemos el toque sensible a la realidad", considera.
El personaje Simón, hermano menor de Mateo, es importante porque siente dolor contra un desaparecido al que no recuerda bien, porque él era un bebé. "Es un ejemplo de quienes no vivieron la pérdida, pero heredaron el dolor de ver cómo se destruyó la familia, cómo empezaron los problemas de alcoholismo y el abandono".
La maestra en Periodismo Político combinó este oficio con el ambiente policiaco. Vi que varios casos de desaparición parecían ficción, pues la violencia era apabullante; pero la realidad siempre es más terrible.