EBOOK

Español
About
Cuando una empresa tecnológica deja de presentarse como proveedora de herramientas y comienza a posicionarse como arquitecta de infraestructuras ontológicas, algo ha cambiado en la distribución del poder contemporáneo. NVIDIA ya no vende únicamente procesadores gráficos ni aceleradores de inteligencia artificial, por extraordinarios que sean técnicamente. Lo que vende, lo que construye, lo que despliega globalmente es algo más fundamental: modelos operativos de realidad. Es decir, sistemas que no solo representan el mundo o lo predicen, sino que progresivamente van sustituyendo la necesidad de experimentarlo directamente. Sistemas que crean las condiciones bajo las cuales otros actores, ya sean empresas, gobiernos o investigadores, pueden conocer, decidir y actuar.Esta es la tesis central que atraviesa este ensayo: NVIDIA ha dejado de ser una compañía de semiconductores para convertirse en una institución epistémica, en un agente que determina qué puede conocerse, cómo puede conocerse y quién tiene acceso a esa capacidad de conocimiento. Y lo ha hecho mediante una estrategia doble: por un lado, construyendo la infraestructura material (los chips, los centros de datos, las plataformas de simulación) sin la cual nada de esto sería posible; por otro, naturalizando discursivamente esa infraestructura como destino inevitable, como evolución necesaria de la técnica, como próximo estadio en la relación entre humanidad y tecnología.